La lactancia materna es el primer regalo que puedes darle a tu bebé, pero sus beneficios van mucho más allá de la nutrición. Aporta anticuerpos que ayudan a proteger al bebé contra infecciones y enfermedades, favoreciendo un sistema inmunológico más fuerte (World Health Organization, 2020). Además, la leche materna se adapta a las necesidades del bebé en cada etapa, proporcionando exactamente lo que necesita en términos de nutrientes, crecimiento y desarrollo.
No solo el bebé se beneficia; las madres que amamantan también experimentan ventajas. La lactancia puede reducir el riesgo de desarrollar cáncer de mama y ovario, así como enfermedades cardiovasculares en el futuro (Victora et al., 2016). Es un proceso natural, pero no siempre fácil. Por eso, es importante buscar apoyo profesional para una lactancia exitosa y sin complicaciones.
La lactancia también fortalece el vínculo emocional entre la madre y el bebé, creando un apego seguro desde los primeros momentos de vida. Este contacto piel con piel ayuda a liberar oxitocina, la hormona del amor, que además favorece la producción de leche materna. Estudios demuestran que las madres que amamantan experimentan menores niveles de estrés y depresión postparto (Kim et al., 2017).
Si bien la lactancia materna es un proceso instintivo, puede venir acompañada de desafíos como dificultades en el agarre, dolor o baja producción de leche. Estos problemas son comunes y requieren acompañamiento y asesoría especializada para superarlos. Contar con la guía de una Consultora Certificada en Lactancia (IBCLC) puede marcar la diferencia en la experiencia de la madre y el bebé, asegurando que ambos reciban todos los beneficios de esta práctica.
Referencia: Victora, C. G., Bahl, R., Barros, A. J., França, G. V., Horton, S., Krasevec, J., … & Rollins, N. C. (2016). Breastfeeding in the 21st century: epidemiology, mechanisms, and lifelong effect. The Lancet, 387(10017), 475-490.
Kim, P., Feldman, R., Mayes, L. C., Eicher, V., Thompson, N., Leckman, J. F., & Swain, J. E. (2017). Breastfeeding, brain activation to own infant cry, and maternal sensitivity. Journal of Child Psychology and Psychiatry, 52(8), 907-915.
